domingo, 1 de julio de 2018

"La árbitra de baloncesto gitana que derriba todos los prejuicios."

Artículo publicado hoy domingo 1 de julio en el Heraldo de Aragón sobre nuestra alumna de 1º BTO Lorena Borja Giménez. Muy orgullosos de ella. ¡Sigue así!

https://www.heraldo.es/noticias/deportes/baloncesto/2018/07/01/la-arbitra-baloncesto-gitana-que-derriba-todos-los-prejuicios-1252059-1101029.html

sábado, 30 de junio de 2018

Anuario curso 2017-2018

Con la publicación del anuario cerramos el curso 2017-2018 y os deseamos a todos y todas un

¡¡FELIZ VERANO!!



Para descargaros el anuario haced click en la imagen.
Para ver anuarios anteriores, haced click aquí.

viernes, 29 de junio de 2018

Concurso literario Sto. Tomás de Aquino. Accésit Lírica Bachillerato

Y por último, el premio accésit en la modalidad Lírica Bachillerato fue para la alumna Alba Higueras, de 2º BTO A.


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‘’TIERRA’’

Un chasquido exagerado
retumba y provoca miedo,
es similar a un intenso quejido
que proviene del corazón del subsuelo.

Después, silencio desgarrado
exigiendo con triste firmeza
cesar su canto al viento,
arrebatar sus caricias a la tierra.

Es el oro en la mañana
el que me hace ver la cruda realidad
Es la plata en la noche
lo que me deja en la negra soledad.

En mi sueño, sólo colores
quiero sentir,reir,vivir
siempre correr en un campo con flores.

Concurso literario Sto. Tomás de Aquino. Accésit Narrativa 2º Ciclo.

Finalizamos hoy la publicación de los premiados en el concurso literario Sto. Tomás de Aquino con los dos trabajos que obtuvieron sendos accésit.

En la modalidad Narrativa 2º ciclo, Liliana Akpan, 3º B:

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"Destino"

Estaba nerviosa. Hacía tiempo que no viajábamos a Nigeria. Todavía quedaban unas cuantas horas de vuelo y yo ya me había aburrido del todo. Empecé a pensar en lo mucho que hacía que no veía a mis antiguos amigos de la escuela, en lo mucho que me había cambiado la vida desde que aterricé en España, sin apenas saber comunicarme ni por señas con la gente nueva que me iba a encontrar y en los sueños que me quedaban por cumplir. 

Mi vida en Nigeria era sencilla, feliz, me preocupaba por jugar con mis amigos, por aprender en la escuela, por pasar las tardes con mis hermanos ayudando a mis padres en la cosecha del ñame, el tomate… ¡Cuánto echaba de menos ese aroma del campo! Esos atardeceres en silencio escuchando la nada, sentada junto a mi casa… 

Ahora había pasado mucho tiempo desde entonces… 

Pensé en Gloria, mi amiga de la infancia, la que me acompañó hasta aquel día que entre lágrimas nos abrazamos pensando que no íbamos a volver a vernos. ¿Se acordaría ella de mí? 

También pensé en lo que me había cambiado la vida, en los sueños que tenía en mente, en lo diferente que sería yo ahora si me hubiera quedado en Nigeria. Tampoco es que tuviera grandes aspiraciones. La mayoría de mis amigos habían pasado por las típicas fases en las que querían ser modelos o futbolistas. Yo, sin embargo, tenía claro que quería acercar un trocito de Nigeria a España a través de los productos que en casa tanto me recordaban a mi país, una especie de colmado donde los inmigrantes como yo pudieran sentirse un poco más cerca comprando los ingredientes para su fufú, fried rice, yellow rice o plantain

Sonó el altavoz del avión. El piloto avisaba de que estábamos llegando a Lagos. Se me había pasado el rato inmersa en mis pensamientos y me olvidé de que me estaba aburriendo. ¡Tenía tantas cosas en la cabeza! 

Cuando aterrizamos me vi dentro de un caos de gente corriendo, gente buscando maletas, familiares buscando gente… Todavía nos quedaba pasar por el puesto de revisión de maletas donde por un módico chantaje podría pasar unas cuantas cosas que había traído de España para mi familia. Cosas tan simples a las que aquí no damos importancia, pero que allí o son carísimas o imposibles porque no existen (kétchup, pasta, champú familiar, papillas, potitos…). 

Una vez pasado este trago tan irritante y pesado, llegamos por fin al pueblo después de otro largo camino en varios autobuses y el coche de mi tío que iba cargado hasta los topes con nuestras maletas. Allí nos esperaban todos, eufóricos con nuestra llegada. Parecía como si fuera la fiesta mayor. Vecinos y niños venían a saludarnos y todos querían saber qué tal nos iba en España, cómo vivíamos, si nos había ido bien con el tiempo que llevábamos allí, mirándonos con una especie de alegría y envidia que nos hacía sentir unas veces importantes y otras desdichados teniendo en cuenta que trabajábamos sin parar y que la vida allí no eran tan fácil. 

Yo, después de un rato de saludos cordiales, intenté escabullirme y pasear un rato sola para despejarme teniendo en cuenta todo el ajetreo del viaje y de la gente, tenía ganas de escuchar el silencio. 

Y allí estaba ella, Gloria, con su misma cara de niña y sus ojos llenos de vida. Caminaba cansada, tenía barro en los pies y en las manos. Había estado en el huerto ayudando a su padre para recoger las cosas de la cena y cuando me vio dio un brinco y vino a saludarme corriendo. 

Nos abrazamos y nos miramos impresionadas, había pasado mucho tiempo pero en ese instante nos convertimos de nuevo en las dos niñas que jugaban por los campos. ¡Teníamos muchas cosas que contarnos! 

Yo tenía que volver con mi familia y ella también, quedamos en que aquella noche nos veríamos y podríamos charlar tranquilamente. Y así lo hicimos. Nos encontramos en el porche de casa y allí pudimos conversar sobre nuestra vida en todos aquellos años. 

Gloria no había cambiado tanto, sus aspiraciones eran las de una chica nigeriana de pueblo. Quería formar pronto una familia, de hecho ya le habían buscado pretendiente y ella parecía conforme con eso. 

Yo le expliqué cómo era mi vida en España, qué quería hacer y cómo pretendía conseguirlo. Me escuchaba con atención y con sus enormes ojos abiertos, llenos de intriga y deseo de que a ella le pudiera pasar algo igual. 

De repente, sus ojos se llenaron de tristeza, se movió como retorciéndose de dolor y me apartó la mirada. Le pregunté si estaba enferma o se encontraba mal y no quiso contestarme, pero no pude evitar abrazarle y entonces me contó un relato escalofriante y a la vez tan habitual que me dejó impactada. 

Me habló de su dolor físico y psíquico, de su angustia diaria desde que un día, una mujer venida de otro pueblo y con aires de bruja le cortó su esencia de mujer, su capacidad para sentir que al amar a un hombre también podía sentir placer. 

Me sentí muy mal por lo ocurrido, aunque yo poco podría haber hecho por evitarlo, pero durante mis días allí no pude evitar pensar que se lo habrían hecho a las demás chicas de su edad y que incluso a esas niñas que corrían tan felices sin zapatos, llegaría un día en que también se lo harían. 

Era lo que en Europa llamamos “ablación” y lo que allí entienden como algo normal, algo que pone a la mujer en la posición de sumisa que solamente sirve para servir al hombre, criar hijos y obedecer. 

Pasados unos días en los que disfruté del encuentro con la familia y amigos y pude relajarme del estrés que suponen las ciudades en España, volvimos de nuevo al ajetreo de autobuses y aviones y regresé a mi cama, que sinceramente, era mucho más cómoda. 

Mi vida siguió adelante, según lo previsto, pero no sin tener que pasar por las dificultades que puede tener una mujer joven negra en estos tiempos (prejuicios, estereotipos, dificultades laborales…). 

Conseguí con mucho esfuerzo aprobar los estudios de bachillerato e incluso matricularme en la universidad. No pude sacarme todas las asignaturas a la primera aunque con el esfuerzo que demostré con mi rendimiento académico, pude beneficiarme de becas para el estudio y así poder combinarlo con la ayuda en casa (tenía hermanos a los que cuidar) y algún trabajo temporal que ayudaba en la economía familiar. 

El día que me gradué por fin, tuve claro que quería abrir mi propio negocio, aquella tienda de productos nigerianos con la que había soñado años antes. 

Después de un tiempo de esfuerzos, papeles, burocracia y reunir el dinero necesario, con el apoyo de mi familia pude hacerlo. Aquel día fui muy feliz, por fin sentía que había hecho lo que tantos años había soñado. 

Pero aunque a mí la vida me iba bien, seguía recordando la historia que mi amiga Gloria me había contado y seguía sintiendo que debía ayudarla aunque fuera a distancia. 

Así que después de unos meses en los que el negocio empezaba a arrancar y yo ya podía tener los beneficios económicos para vivir holgadamente, decidí que iba a ponerme en contacto con una ONG que ayudara a niñas y mujeres que como en el caso de Gloria, les habían robado la feminidad. 

Me sorprendí de la de casos que había alrededor del mundo y de lo poco que se hablaba, de la poca ayuda que se prestaba y de la poca educación y prevención que hay al respecto. 

Fui muy feliz de poder hacerlo, ya no me sentía completa por haber podido montar mi negocio. Ya no solamente acercaba un trocito de Nigeria a España, sino que devolvía este favor en forma de ayuda y por eso la vida me parecía más llena, más bonita de poder ayudar a personas que como yo, no habían tenido la suerte de poder cambiar su DESTINO.

jueves, 28 de junio de 2018

Calendario de matrícula para el curso 2018-2019

Para descargar el calendario en pdf pinchar aquí.

Calendario exámenes de recuperación de septiembre

Os dejamos el calendario de exámenes de recuperación de septiembre de ESO y Bachillerato.

Calendario de ESO
Para descargarlo en pdf pulsar aquí.
Calendario de ESO por cursos, aquí.



Calendario de Bachillerato
Para descargarlo en pdf pulsar aquí.


Concurso literario Sto. Tomás de Aquino. Premio Narrativa Bachillerato

Hoy os ofrecemos el trabajo de la alumna Beatriz Carreras, 2º BTO B, ganador en la modalidad Narrativa Bachillerato.

¡Que nadie baje! 
– Memorias de un anciano – 

Bajé por las escaleras. Estaban muy empinadas por lo que tenía que ir sujetándome a las paredes para no caerme; lo cual tampoco era muy complicado, pues estaban tan juntas que lo más complejo era bajar frontalmente. Además, fueron construidas formando una espiral. ¡Madre mía qué complicado fue! Mientras mi cuerpo se entretenía en esa hercúlea tarea, mi mente recordaba todos esos libros e historias que mi padre me contaba para que me fuese a dormir, que aunque lo único que conseguía era desvelarme por imaginarme el final que me contaría al día siguiente, siempre dejaban en mi corazón la huella de mis ansias de aventura. Todos ellos se agolpaban en mi cabeza y las figuras de caballeros, reyes, piratas, ladrones y asesinos galopaban fugazmente por mis sentidos. Y cuando volví a recobrar la conciencia de lo que estaba haciendo, había empezado a palpar las paredes a cada paso que daba para ver si encontraba algún mecanismo que me mostrase otra escalera oculta o un pasadizo, tal y como tantas veces les había ocurrido a mis personajes tan queridos. Por fin llegué al final; una parte de mí se alegró por haber acabado de descender esas infernales escaleras, pero mi parte más juvenil se desilusionó por no haber encontrado nada de aquello tan deseado. 

Había llegado a una sala muy amplia. Para mi sorpresa, sus paredes estaban desnudas, no había mueble alguno pero, al mismo tiempo, estaba muy decorada. El techo estaba lleno de molduras formando dibujos y en el centro una gran lámpara, de grandes dimensiones, lo suficiente para que su altura me superase. Las paredes no tenían murales colgados de ellas sino que ellas mismas era en el cuadro; estaban construidas con una especie de ladrillos de diferentes colores los que, al unirse, forman una obra de arte un tanto extraña, a mi parecer. Y por último, el suelo; me produjo una gran curiosidad ya que bajo el pavimento sonaba como si agua líquida circulase por canales; además de que estaba parte empedrado y parte recubierto de un extraño material desconocido para mí. Empecé a recorrerla. Primero palpando las paredes, y después iba acercándome al centro hasta justo debajo de la monumental lámpara. Ésta estaba fabricada de cristales. No sé si pasaron cinco minutos o una hora, pero todo el rato estuve contemplándola. Había algo en ella que me atraía irremediablemente. Sabía que llevaba mucho rato desgastando mi mirada en aquella araña de vidrio, pero por mucho que mi mente le decía al cuerpo que siguiese investigando esa sala, éste seguía fijamente admirándola. 

– Quizá no me creáis con lo que os voy a contar. Yo aún no estoy seguro de todo lo que pasó entonces, pero, por si acaso alguien vuelve a bajar a esa sala y le ocurre algo parecido, espero que encuentre este escrito y no se vuelva loco; tal y como algunos me describen a mí. ¡Eso ya le ha pasado una persona! Ahí hay algo fuera de este mundo terrenal que conocemos. De todo lo que ocurrió solo estoy seguro de dos cosas. La primera es de cómo empezó todo: andaba yo mirando la lámpara y todo empezó a dar vueltas a la misma velocidad que se movían los cristales de aquella majestuosa obra. Y segundo, que cuando acabó, si así puedo definirlo, estaba tumbado en el suelo, rodeado de un charco de colores difuminados, con los ojos abiertos de par en par cuyas órbitas parecían salírseme de las cuencas en las que los encerraba. Aunque la vuelta al hotel se me hizo interminable, lo conseguí. Y bueno, lo que pasó en esa sala… Digo en esa sala porque la lógica de mi razón se niega a aceptarlo, pero mis recuerdos me alejan velozmente de ella. La experiencia fue tan fuerte que aún, tras tantos años, si cierro los ojos puedo recordarlo perfectamente. – 

Seguía mirando fijamente la lámpara; y a pesar de no poder desviar apenas la mirada, tras mucho esfuerzo, mis pupilas captaron el mural de una pared, en él, identifiqué a un hombre que tenía una semejanza increíblemente cercana conmigo; estaba con la cabeza vuelta hacia la lámpara, de donde salía un amplio haz de luz blanca. Poco después de haber interpretado la imagen, todo se tornó muy brillante y empecé a verlo completamente negro. 

– Juraría que el hombre que vi en el mural era yo, cual espejo de la realidad; pero mis recuerdos me niegan esa posibilidad ya que, cuando estaba recorriendo la sala palpando las paredes, había estado fijándome en los dibujos y eran más bien abstractos, con leves rasgos de animales carnívoros. Después de eso, recuerdo algo que, en nuestro mundo espacio-temporal es más bien imposible. Pero yo sigo firmemente convencido de que esto escapa nuestra realidad. – 

Todo estaba negro. Me hallaba flotando en el aire. Y, de repente, apareció una escena con seres humanos. Intenté gritar, hacerme notar, dar señales de que estaba allí; pero algo me tapaba la boca, no pude emitir sonido alguno. Tras agotar casi todas mis fuerzas en los fallidos intentos de hacer sentir mi presencia, me fijé detenidamente en la escena que estaba viendo. ¡Éramos nosotros! Estaba allí, de pequeño, recordaba ese día perfectamente. Ese día me peleé con mi hermano y tardamos casi una semana en volver a hablarnos ¡Y eso que dormíamos en la misma habitación! 

Lo recordaba al completo, pero ¿qué hacía allí? Parecía que no me veían, pero yo a ellos sí. En aquel momento pensaba que yo llevaba la razón, pero después de algún tiempo vi claro que me había equivocado. 

En ese momento pasó algo que escapa de toda lógica. Sentí un pinchazo en el pecho y me pitaron los oídos. – Sí, hasta aquí todo normal, ya lo sé. – Después, la escena fue como si fuese una visión opuesta a lo que sucedió antaño. Pues, estaba observando como mi “yo” pequeño se disculpaba ante mi hermano. Durante muchos años había querido cambiar mi reacción, pero nunca había sabido cómo. Era la escena que tantas veces quería haber realizado y que jamás había conseguido. Pero lo peor… – Bueno, peor, los errores del pasado nos hacen cambiar y con ellos nos vamos formando, por lo que yo, sí yo, lo considero como un cambio a peor. – lo que ocurrió, es que olvidé el recuerdo del que tantas veces me había arrepentido y fue sustituido por esa escena que acababa de ver. 

Tras percatarme de ello empecé a precipitarme en el vacío hasta que apareció otra secuencia de la que también me arrepentía. Ocurrió exactamente lo mismo: mis recuerdos fueron sustituidos por la escena que vi, la que se había modificado tanto como yo lo había deseado antiguamente. Tras haber cambiado todos mis recuerdos negativos con la familia, cambiaron los de mis amigos y así hasta que no quedó ninguno que desease modificar. Luego todo se tornó rojo y empecé a temblar. Comencé a olvidar ciertos acontecimientos que me habían pasado. ¡Claro! Al no haber cometido esos errores, no me castigaron o no tuve esas represalias, por lo que todo lo que me había sucedido a raíz de esos fallos, ya no tenía sentido que me ocurrieran entonces. ¡Por eso lo estaba olvidando, jamás habría sucedido nada de ello! Estaba histérico. No quería olvidar nada; es verdad que quería cambiar la forma en la que actué, pero arrepentido de lo que me había ocurrido después no estaba. 

Tenía que salir de ahí; así que pensé en un plan. – Creo que es la mejor idea, mejor formada, planteada y ejecutada de todas las que en mi vida mi mente ha ideado. – Era difícil, pero viendo lo incoherente tan real que me estaba pasando, aquello podía funcionar. Se supone que cambiaba aquello de lo que me arrepentía, ¿no?, por lo que pensé que, si me arrepentía por haber bajado esas escaleras y entrar en la sala, ésta podría volver atrás y que no lo hiciese; y así saldría definitivamente de allí. Solo había un problema en todo mi glorioso plan: si olvidaba las consecuencias de mis actos, ¿quién me impediría volver a bajar a aquel sótano y sufrir lo mismo una y otra vez? 

¡No, no, no! Tenía que salir de allí, recuperar mis verdaderos recuerdos que poco a poco estaban siendo modificados y huir para no regresar jamás. Ahora solo pensaba en mi supervivencia; que alguien más pudiese entrar allí me era indiferente: primero iba yo, mi salvación. No sabía cómo salir de allí, y mi reacción fue romper a llorar. Era un acto inútil, no iba a ayudarme a resolver mis problemas, pero podía liberarme del creciente estrés que me asolaba. Llevaba ya un rato llorando, casi me dolían los ojos cuando por fin decidí abrirlos. El antiguo color rojo habría pasado a un morado claro y ahora estaba tornándose azul; como si fuesen mis lágrimas las que lo hubiesen pintado. No sé por qué, pero ese color me produjo calma, las últimas gotas rodaron por mis mejillas, y la paz vino a mí. 

Bien, ahora solo quedaba una cosa: salir. Con miedo por la posibilidad de olvidar cómo había llegado hasta allí, empecé a recordarlo todo: el avión, el bosque, la construcción, las escaleras, la sala, los murales, la lámpara y esa momentánea imagen de la pared. Decidí reflexionar, cosa que hasta entonces no se me había ocurrido. Concluí en que si había visto lo que me iba a ocurrir, también podía haber visto cómo saldría de allí. – Sí, ahora, analizándolo, me parece una visión muy positiva ya que quizá mi salida no se iba a producir y ese pensamiento era totalmente erróneo, pero se supone que la esperanza es lo último que se pierde, ¿no? – A ver, recordemos: todo había empezado con la lámpara, su luz, el giro de los cristales que la constituían… Ahí estaba la solución: si encontraba la lámpara y la rompía, saldría de esa pesadilla. Con mi nuevo plan en marcha, me puse a desarrollar mi costosa tarea: reencontrar la dichosa araña. 

Intenté caminar, pero me resultaba imposible; así que agité los brazos. Y por irreal que suene, sentía que me desplazaba. ¡Podía volar! Estuve un buen rato desplazándome, era una sensación que jamás había experimentado y que jamás podría volver a hacerlo; ya que si salía, en la realidad es imposible o si moría en el intento no podría. Estaba muy distraído del objetivo que me había planteado hasta que escuché agua. 

Recordé los canales bajo el suelo de la sala; ahora los oía como si estuviesen mucho más cerca; pero ahí estaban, eran los mismos canales, el mismo ritmo del agua pasando por ellos. No andaría muy lejos de la lámpara, de las paredes que me mantenían dentro de esa cárcel, de esa jaula. ¿Jaula? ¡Jaula! Eso era, las paredes son como las rejas de las jaulas, por eso los animales retratados. ¿Y si, en vez de ser animales carnívoros eran otras personas que no habían conseguido salir de ahí? ¿Estaría alguien o algo dibujándome a mí en este mismo momento? ¿O sería ese cuadro que vi modificado el que me representaría? ¡No, no lo iba a permitir, tenía que escapar como fuese! Mi mente se puso en funcionamiento con tantas ideas de animales; el bosque, había pasado por ahí, y durante mi tranquila travesía – Sí, jamás pensé que de una excursión por un bosque podría haber acabado encerrado, en donde estuviese, muriéndome lentamente. – Había estado cogiendo distintos frutos, hojas y alguna piedra que me había parecido de forma extravagante. 

Entonces caí. Aquello era mi salvación, la piedra rompería los cristales y me sacaría de esta prisión. Tenía tres, mas valía que acertase o podría darme por muerto. Nadie sabría por qué habría desaparecido, ni dónde. También dudo que me buscasen; aunque sería mejor así, de esta forma nadie más estaría expuesto al arcano dilema en el que me encontraba. Decidí alejar estos malos pensamientos. – Entonces tiré la moneda al aire. Cualquiera me llamaría insensato, pero era la única solución que veía y que sigo viendo. – 

Guiado por los sonidos de los canales, intenté ubicarme como si estuviese todavía en esa sala. Me coloqué debajo de donde se supone estaba la lámpara; cogí una piedra y la lancé con todas mis fuerzas. No ocurrió nada: de hecho, ni siquiera cayó la piedra de nuevo (lo que habría sido de esperar). La desesperación inundaba mi cuerpo, tenía dos intentos más, pero no sabía hacia dónde dirigirlos. 

Empecé a sollozar, pero unas risas se alzaron por encima de mi respiración. Sonaban por todos lados, no sabía de dónde venían. Y de repente, aquello que me tapaba la boca se soltó. Grité: “¿quién eres?, ¿qué haces?, ¿por qué te escondes?, ¿dónde estoy?, ¿por qué me has traído aquí? ¡Sácame de aquí!” Pero lo único que obtuve como respuesta fueron múltiples risas. Aunque había una que sonaba con más intensidad, debía estar más cerca. Noté un soplo de aire, ¿habría pasado a mi lado? Lancé mi segunda piedra en esa dirección. Lo único que conseguí es apagar las voces. Sentí tensión en el ambiente. El azul se volvió rojo de nuevo, pero esta vez un rojo sangre. Sentí como una presencia venía hacia mí, como dispuesta a acabar con aquello, como si prolongar más mi vida fuese innecesario. No podía defenderme, excepto con una piedra, mi última piedra. La lancé con todas mis fuerzas. 

Todo paró de golpe, sentí cómo me caía al vacío hasta que colisioné contra el suelo. Fragmentos de cristal comenzaron a precipitarse sobre mí. Por cada cristal que me producía un corte, sentía cómo iba recuperando un recuerdo real. 

No sé cuánto rato estuve inconsciente, pero cuando abrí los ojos, me encontraba en esa maldita sala de nuevo. Magullado y casi sin fuerzas me levanté. Rápidamente desvié la mirada del techo para evitar volver a entrar en ese infierno. Quería volver a mi habitación, hablar con mis seres queridos; deseaba que esto sólo hubiese sido un horrible sueño. Estaba ya cerca de las escaleras, cuando decidí mirar por última vez la imagen donde me había visto reflejado antes de todo: volvía a ser un cuadro abstracto, pero vislumbré la cara de un ser endemoniado, cuyos ojos empezaban a brillar, y su aspecto mostraba un colérico enfado. – He buscado fotos de posibles seres que se asemejasen a lo que vi, pero ninguna me satisface. – Antes de que algo volviese a ocurrir, subí atropelladamente las escaleras. En un punto, debí de apoyarme en la pared para retomar el aliento; y allí, aparecieron mis ansiados pasadizos secretos. Éste se dirigía hacia abajo. ¡Ni loco volvía yo a dirigirme hacia allá! Terminé de ascender los peldaños. Salí precipitadamente de allí. 

Volví a internarme en el bosque hasta que la ciudad se asomó a mis ojos. Estaba a salvo.


miércoles, 27 de junio de 2018

Concurso Literario Sto. Tomás de Aquino. Premio Lírica Bachillerato.


Publicamos hoy el trabajo de la alumna Isabel Bourgon, 1º BTO C, que obtuvo el Premio Lírica Bachillerato: 


Medio Ambiente

Nadie parece ver la contaminación del aire,
La nube de polución que cubre las ciudades,
Nuestros queridos ríos sufren vertidos ilegales,
Las carreteras son fronteras para los animales.
No busques el mercurio en los termómetros ,está en los peces.
Vas alimentándote de pesticidas según creces.
Esta vida que llevamos va contra natura.
Hay tortugas asfixiándose entre nuestra basura.
Aun decimos que otras especies no están a nuestra altura.
Y es cierto, ellas no nos pondrían la vida tan dura.
Contaminar un medio es contaminarlos todos.
Nuestros hijos vivirán en una Tierra sin polos.
Hemos buscado vida en la Luna y en Marte,
Pero no nos conviene saber por qué ¡Galicia Arde!
Nuestros bosques se extinguen, nuestros animales se exprimen,
Y nadie guarda luto por las especies que ya no existen.
Cada día más consumimos más cegados,
¿No vemos que en Enero estamos a veinte grados?
Eh, pero el cambio climático nos lo hemos inventado,
Díganle a Estados Unidos que supera a su nación  tan solo,
La superficie de la capa de Ozono.
Y si la lluvia ácida no acaba con nuestros días,
Lo hará la falta de oxígeno por la tala masiva,
El petróleo que mueve nuestros grandes coches,
Ayer ahogaba gaviotas en el Chapapote.
Ya no se puede cruzar España de árbol en árbol,
Quizá se pueda de pez en pez que está flotando,
¿A qué estamos esperando?
Tanto se podría cambiar con simples gestos,
No arruinemos ecosistemas por la pereza del momento,
Yo aún creo en El Planeta Azul,
Ahora solo hace falta que creas también tú.

martes, 26 de junio de 2018

Trabajos premiados del Concurso Literario Sto. Tomás de Aquino

El Departamento de Lengua os desea felices lecturas en estas vacaciones.
Para ir empezando os ofrecemos los trabajos premiados y destacados en sucesivas entradas.


¡Feliz verano!
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PREMIO NARRATIVA 1er CICLO: ALONSO MALO, 1º E


"ATRACO AL GRAN CASINO " 

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Prólogo: 

Hola, me llamo Daniel y soy negociador de la policía de Nueva York. Estudié psicología en la universidad de Zaragoza, pero me fui a Estados Unidos para buscar trabajo. 

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Era un día normal en Nueva York pero no un día normal para el Gran Casino. Uno de los hombres más ricos del mundo estaba en ese casino. Ese hombre estaba concursando en el mayor torneo de póker del mundo: “poker around the world”. Este torneo era secreto por razones de seguridad. Él ya estaba en la final y justo cuando puso 200.000$ sobre la mesa se escucharon unos disparos cerca de la sala donde se estaba llevando a cabo el torneo. La sala estaba cerrada con llave, pero después de una explosión, la puerta se abrió fácilmente. Después de eso, entraron en la sala tres hombres con máscaras y unas MP7. Con sus armas apuntaron al guardia de seguridad, al que no le dio tiempo a reaccionar, porque a los dos segundos estaba en suelo retorciéndose de dolor, debido al disparo que había recibido en el hombro derecho. 

Los atacantes sabían de la existencia del gran torneo ya que habían hackeado el móvil de uno de los participantes. 

Tras inmovilizar a los guardias, llevaron a los concursantes y al vigilante (después de desarmarlo) a otra sala en la que también estaban los demás guardias y las demás personas que había en el casino. En esa sala había otros tres secuestradores armados… 

Desde esa habitación se escuchaban gritos procedentes de otra sala, seguramente eran los ladrones coaccionando al director del casino para que abriera la caja fuerte y así conseguir el dinero que tenían pensado robar. 

Mientras tanto fuera del Casino… 

Un hombre que paseaba por la zona avisó a la policía al oír los disparos .A los dos minutos la calle estaba llena de policías, camiones del SWAT y francotiradores en el edificio de enfrente del Casino. Yo estaba llegando en un coche junto al jefe de la policía de Nueva York. Me habían asignado ese caso porque yo era el mejor negociador de todo el país y porque unos de los hombres más ricos del país estaba en peligro. 

Si nuestra misión fracasaba y algún rehén moría, la efectividad de la policía se vería cuestionada y la culpa, seguramente, caería sobre mí y me despedirían, pero en ese momento no estaba pensando en mi trabajo, estaba pensando en la vida de las personas que había dentro del casino (y en la mía, claro.) Estaba colocándome el chaleco antibalas cuando de repente se escucharon unos cuantos dispararos muy cerca de la puerta principal, después la puerta se abrió… 

Apareció un hombre (era uno de los rehenes) con un chaleco bomba y empezó a gritar que no nos acercáramos, porque si lo hacíamos iba a explotar. 

Los ladrones le habían colocado el chaleco bomba para retrasar la entrada del negociador. Ahora la policía tenía dos problemas: los rehenes y el chaleco bomba. Cuando llegaron los artificieros y se acercaron al hombre, en la calle se hizo un silencio brutal… 

Con un inhibidor desactivaron la bomba, pero no pudieron evitar que el hombre del chaleco recibiera un disparo en la pierna que le hizo huir más despacio. Al final lo logró, consiguió llegar hasta detrás de uno de los camiones donde un médico lo intentaba curar mientras los artificieros le quitaban el chaleco bomba. 

Después de asegurarnos de que no había gente en la salida “esperándonos” yo abrí la puerta del casino y vi a un hombre con un láser apuntándome… 

Cuando me desperté estaba en una habitación con paredes de metal, cajas fuertes (abiertas y vacías) y vi a un guardia de seguridad muerto… 

A los pocos segundos de despertarme, un hombre vestido de negro y con una máscara de gas me agarró del brazo y me llevó a la sala donde estaban los demás rehenes. En la sala habría unos unas quince personas todas atadas a alguna mesa o silla, menos yo… 

Los policías de fuera sabían que yo estaba secuestrado pero no podían entrar a buscarme porque los atacantes habían puesto una bomba de gas en el casino y si alguien entraba, la bomba explotaría. El equipo especializado en situaciones con rehenes y algunos artificieros comenzaron a trazar un plan. El problema del plan era que necesitaban explotar algunas paredes y no sabían dónde estaban los rehenes, así que la explosión de una carga de demolición podría matar o herir a alguno de los rehenes y eso no podía ocurrir. Para saber dónde estaban los rehenes utilizaron un dron volador que introdujeron en el casino por su gran cúpula de cristal. El cristal de la cúpula tenía un espesor demasiado grueso para romperlo con una patada, así que necesitaron unos cuantos disparos de una M4-A4 para hacer el cristal añicos y que cayera hacia el suelo de mármol del casino. El ruido de los cristales alertó a los ladrones que se colocaron bajo la cúpula y empezaron a disparar pero, por suerte, no alcanzaron al dron ni a ningún policía. Gracias al dron la policía averiguó dónde estaban los rehenes pero no podían entrar rompiendo las paredes porque los rehenes estaban muy cerca de ellas, así que su plan no podía llevarse a cabo. 

De momento no habían encontrado ninguna entrada al casino pero el dron seguía dentr,o así que podían saber dónde estaban los secuestradores en cada momento, pero, por desgracia, una de las hélices del dron empezó a hacer ruido y los ladrones se dieron cuenta de que había un dron observándolos. A los pocos segundos el dron tenía unos cuantos agujeros de bala que le atravesaron y le dejaron como un queso gruyere. 

Ahora la policía había perdido una de las únicas ventajas que tenía: la visión de los enemigos. Se podía decir que estaban perdidos, sin embargo, había una entrada que ellos ni siquiera habían visto (y eso que habían estado muy cerca…) 

Los SWAT estaban a punto de cruzar la puerta de entrada cuando un disparo accionado desde una ventana del edificio de enfrente (en el que estaban los francotiradores) hirió a uno de los policías que estaba entrando al casino. 

La bala impactó en el hombro izquierdo del policía, lo suficientemente cerca del corazón como para matarlo… 

El autor del disparo era uno de los atacantes del casino que había salido por un túnel que habían hecho el día de antes de entrar. Él estaba fuera del casino para vigilar la puerta, para que no entrara nadie. 

El policía herido fue retirado de la calle por dos médicos, mientras sus compañeros intentaban alcanzar al francotirador enemigo. 

Al final no hizo falta herir al francotirador porque se quedó sin balas y se entregó al policía. Mientras la policía interrogaba al francotirador, los demás ladrones colocaban unas cámaras y unas cargas de gas en la sala donde estaban los rehenes. Su plan era activar el gas cuando vieran por las cámaras a alguien intentando huir o a alguien salvando a los rehenes. 

Los atracadores que llevaban el dinero habían huido por el mismo túnel por el que salió el francotirador pero no subieron al mismo edificio que el tirador, subieron por la alcantarilla de una calle cercana y se subieron en dos furgonetas negras en las que otras personas les esperaban ya con el motor encendido y con las puertas abiertas. Al poco tiempo las furgonetas se alejaron , ya era imposible verlas a lo lejos de la calle. 

La policía no sabía que ahora no había nadie en el casino más que los rehenes y por eso no habían entrado todavía. No tenían otro dron, así que decidieron entrar un poco a lo loco. La puerta de entrada estaba abierta y tenía unos cuantos disparos de bala que habían servido a los atracadores para sacar al hombre con el chaleco bomba a la calle. Cinco de los mejores hombres de la policía de Estados Unidos eran los que estaban a punto de entrar al casino. A pesar de sus años de experiencia sentían la presión por todo el cuerpo y estaban muy nerviosos… 

Justo cuando entraron, la carga de gas que los enemigos habían colocado en la puerta principal explotó y no solo tapó la visión de los policías, sino que además les hizo toser tanto que necesitaron salir a la calle otra vez para que los médicos les atendieran. Como no podían entrar por la puerta principal porque estaba llena de gas decidieron acceder al casino por otra entrada: la cúpula… 

Sí, por allí es por donde metieron el dron volador y aunque no fuera una entrada muy normal era la única posible y peligrosa… 

Otros policías se dispusieron a entrar por la cúpula, estaba claro que allí no habrían colocado una bomba de gas porque nadie se esperaría que entraran por allí. 

Los agentes usaron una cuerda para hacer rápel y bajaron hasta el suelo del vestíbulo del casino. Justo cuando llegaron al suelo una bomba de gas colocada en la puerta principal se activó. Por suerte, ellos no estaban lo suficientemente cerca como para intoxicarse con la sustancia peligrosa que contenía ese gas. La cámara los había visto, pero los ladrones no podían hacer nada porque ahora ellos estaban a unos cuantos kilómetros del casino y si volvían hasta allí la policía les pillaría. 

Los agentes que habían entrado estaban cruzando la puerta de la habitación donde estaban los rehenes cuando otra bomba de gas se activó y esta sí que intoxicó a los policías que rápidamente tuvieron que pedir ayuda a los médicos. Estos entraron sin preocupación, porque ya les habían informado de que no había ningún ladrón en el interior del casino. 

Los médicos inyectaron a los policías un antídoto para la sustancia del gas y cuando se recuperaron, entraron otra vez a la sala de los rehenes… 

Los desataron, mientras la cámara les veía, la policía sabía que les observaban pero prefirieron no romper la cámara para que los ladrones vieran cómo rescataban a los rehenes (y a mí…) 

Algunos rehenes tuvieron que ser atendidos por la inhalación del gas de las bombas, pero ninguno resultó gravemente herido 

Al final todos los rehenes fueron rescatados pero aún había que detener a los secuestradores. Ningún policía se había fijado en las furgonetas porque todos estaban atentos a lo que pasaba dentro del casino. No podían ver las cámaras de tráfico y así, saber por dónde habían salido del casino los atracadores. Finalmente, gracias a las cámaras descubrieron que los atracadores salieron por el túnel y luego se subieron a las furgonetas. El problema era que no sabían a dónde habían ido… 

Las furgonetas no llevaban matrícula, así que sería muy difícil localizar a su dueño. 

Casi todos los policías de Nueva York estaban trabajando en este caso: si no era analizando el casino, era buscando las furgonetas con las cámaras. Después de haber asegurado a todos los rehenes, la cosa se puso más tranquila, hasta que recibí una llamada del jefe de la policía. Habían encontrado las furgonetas, mas no en el estado que se esperaban… 

Cuando llegué al lugar de los hallazgos vi algo que nunca me habría imaginado: una gran cantidad de camiones de bomberos y ambulancias… 

Resulta que un coche patrulla vio a las tres furgonetas y les intentó dar caza, pero en la persecución, una de las furgonetas se chocó contra una gasolinera. Hubo una gran explosión, las tres furgonetas salieron por los aires y el coche patrulla se salvó de milagro. Tras la explosión se produjo un gran incendio que afectó a las casas cercanas. Los bomberos lograron controlar el fuego tras dos horas. Pese a su esfuerzo, muchas familias murieron… 

Todos los miembros de la policía estábamos consternados y yo que soy el negociador y estudié psicología me ofrecí como psicólogo para las familias de los fallecidos y para los agentes. 

Ocurrió un gran desastre, pero al menos ya no tendríamos que buscar a los atracadores. O eso creíamos… 

Después del gran accidente, los criminólogos analizaron las huellas de conductores y recogieron muestras de su ADN. Tras pasarlas por la base de datos de la policía vieron que no había ninguna persona que se llamase así con antecedentes y eso era muy raro… Normalmente los atracadores de bancos experimentados tienen antecedentes y muchos han pasado por prisión. Algo extraño estaba ocurriendo y decidí investigarlo por mi cuenta. 

Me pasé por todas las tiendas de la calle en la que se produjo el accidente pidiéndoles las imágenes de las cámaras y no hubo suerte. Hasta que llegué a una tienda de ropa, que justo tenía una ventana que daba a un callejón… 

Al principio no me di cuenta, pero cuando vi las imágenes descubrí por qué los conductores de las furgonetas no tenían antecedentes… 

Llevé el vídeo a la comisaría más cercana y se la enseñé al jefe de la policía. Al verla se llevó las manos a la cabeza porque no se habían dado cuenta de lo que había pasado .Al poco tiempo ya estaba avisando a los agentes para que se pusieran de inmediato a buscar a los hombres del callejón. 

Ahora la búsqueda de los hombres estaba resultando más efectiva porque les habían llegado a ver las caras gracias a las cámaras de la tienda de ropa. Las caras de los atacantes las pasaron a reconocimiento facial y ahora sí que tenían antecedentes. Las siete personas que había en la furgoneta y que después salieron para dejársela a los fallecidos en el accidente de tráfico fueron localizadas, ahora solo las tenían que detener. 

La casa en la que se encontraban los atracadores fue rodeada por unas cuantas patrullas. Después de eso comenzó un gran tiroteo en el que, por suerte, ninguno de los agentes resultó herido y todos los atacantes acabaron abatidos… 

El caso había acabado de la mejor forma, aun así tuvimos que lamentar las muertes de algunos civiles inocentes que fallecieron en sus casas por el incendio que provocó el accidente de las furgonetas.

Recogida de Títulos de Bachillerato curso 2015-2016

Se informa a los alumnos del IES Pablo Gargallo que finalizaron sus estudios de Bachillerato en el curso 2015/2016, de que pueden pasar a recogerlos por la oficina del Instituto, en horario de 9 a 14 horas.

Asimismo se recuerda que los alumnos que finalizaron dichos estudios en cursos anteriores y no hubieran recogido los títulos correspondientes también pueden pasar a recogerlos en el mismo horario.


viernes, 22 de junio de 2018

Libros de texto para el curso 2018-19

A continuación se publican los listados con los libros de texto para el curso 2018-19. En los listados aparecen libros resaltados en amarillo, que son nuevos para el curso que viene y otros en naranja que están pendientes de autorización para el cambio, por lo que no sabemos si se utilizará el libro nuevo o el antiguo. (Pulsar en las imágenes para ampliar)



1º de ESO


1º de ESO - PAI

2º de ESO


2º de ESO - PMAR


3º de ESO


3º de ESO - PMAR


4º de ESO

4º de ESO - Alumnos Procedentes de PMAR

1º de FPB - Agrojardinería

2º de FPB - Agrojardinería

1º de Bachillerato de Artes

1º de Bachillerato de Ciencias

1º de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales

2º de Bachillerato de Artes 
2º de Bachillerato de Ciencias 
2º de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales


Salida al Parque de Atracciones

Un año más, los alumnos y alumnas de 1º y 2º ESO realizaron el pasado lunes 18 de junio una salida al Parque de Atracciones de Zaragoza para despedir el curso. 

Este año fueron 105 alumnos y alumnas en total los que decidieron pasar la mañana del lunes pasándoselo en grande en la montaña rusa o en el Faraón como en las fotos.







jueves, 21 de junio de 2018

Concierto de música

El pasado viernes 15 de junio, los alumnos y alumnas de música de 1º, 3º y 4º ESO nos deleitaron con un magnífico concierto. 

Interpretaron las siguientes piezas: "Mackie Navaja" (Kurt Weill), "Every breath you take" (The Police), "Das klingelt so herrlich" (W.A. Mozart), "La vida es bella" (Nicola Piovani), "El león duerme esta noche" (Solomon Linda) y "Kakadukolo" (Jon Madin).

¡¡Enhorabuena artistas!!




miércoles, 20 de junio de 2018

Horario de autobuses de La Cartuja, días 21 y 22

El horario de los autobuses de La Cartuja será el siguiente:

Día 21 de junio, jueves

  • Hora de salida de La Cartuja: La habitual
  • Hora de salida del IES: 14:00

Día 22 de junio, viernes

  • Hora de salida de La Cartuja: La habitual
  • Hora de salida del IES: 10:00

Viaje a Londres, último día


Ayer fue otro día intenso. Por la mañana disfrutaron de una visita al British Museum, seguida de un recorrido por la bonita estación de Charing Cross donde se rodó la escena de Harry Potter atravesando la pared con las maletas. Por la tarde visitaron el sorprendente barrio de Camden, además de Picadilly Circus, y Oxford Street  con sus diversas tiendas.
Ahora de vuelta ya en Zaragoza, cansados pero muy contentos por la experiencia fascinante que acaban de vivir.








martes, 19 de junio de 2018

Viaje a Londres, segundo día



Resumen del día:
Caminata tranquila con solecito visitando La City, Tower Bridge, y Tower of London. Por la orilla izquierda han llegado al London Eye donde algunos alumnos han disfrutado de las espectaculares vistas de Londres. Continuaron viendo The Houses of Parliament, Big Ben, Westminster Abbey, Trafalgar Square y Leicester Square.






 

lunes, 18 de junio de 2018

Ayudas para la adquisición de material escolar para ESO y FPB

Del 21 de junio al 4 de julio (ambos inclusive) podrán solicitarse las ayudas para la adquisición de material escolar correspondientes al curso 2018/19 para el alumnado de Educación Secundaria Obligatoria y Formación Profesional Básica.

  • Si durante el curso 2017/2018 fue beneficiario de la ayuda:
 Deberá dirigirse a Secretaría para firmar el borrador de solicitud si no hubiera ninguna modificación de los datos. Si los hubiere, deberá modificar los datos en el siguiente enlace.

  • Si durante el curso 2017/2018 NO fue beneficiario de la ayuda
Deberá completar e imprimir su solicitud en formato pdf en el siguiente enlace y presentarla debidamente firmada en la Secretaría del centro.

Más información con las instrucciones, los requisitos y la documentación necesaria haciendo click aquí.



Viaje a Londres 2018


Nuestros alumnos de tercero y cuarto de la ESO están disfrutando de un viaje a Londres de cinco días de duración en el que visitarán esta espectacular ciudad. Primer día lleno de emociones. Comenzaron con una visita guiada de medio día durante la cual recorrieron Chinatown, Soho, Trafalgar Square, Buckingham Palace con el cambio de guardia..etc Después de comer visitaron The National History Museum, Harrods, y cruzaron Hyde Park para volver al hotel.