miércoles, 14 de mayo de 2014

35 años del Instituto

Presentación del acto de conmemoración del 35 aniversario del Instituto por parte del profesor Felix Elvira García:

Queridos amigos: ¡Muy buenas tardes!
         El 28 de diciembre se cumplirán 80 años de la muerte de Pablo Gargallo en Reus. Coincidiendo con tal efeméride, el Instituto que lleva su nombre quiere celebrar este año los 35 años de su existencia, ya que en octubre de 1979 comenzaba su andadura nuestro instituto, con el nombre de “Instituto Nacional de Bachillerato Mixto nº 9”,  conocido popularmente, aun hoy,  como el Instituto de “La Granja”.
El  B.O.E. del 27 de agosto de 1979 publicaba el Real Decreto de 20 de julio, por el que se creaban 10 institutos Nacionales de Bachillerato mixtos en España,  tres de ellos en Zaragoza, uno en el barrio de la Bombarda, otro en el  barrio de la Paz,  y otro en  el  barrio de San José.
         Por la Orden del 14 de septiembre de 1979 (B.O.E. del 27 de octubre del mismo año) se ponen en funcionamiento los 10 Institutos Nacionales de Bachillerato creados por el Real Decreto que acabamos de mencionar y entre los que se encontraba, como hemos dicho, el del barrio de San José.
         Para ese primer año fue nombrado director D. Santiago Rodríguez Vallejo.
         Al curso siguiente, y, como resultado del primer concurso de traslados en el que se ofertaban plazas para el Instituto de Bachillerato Mixto nº 9, llegó al Centro un considerable número de profesores con destino definitivo. En los tres años sucesivos se completó prácticamente la plantilla del instituto, de manera que, a partir del curso 1983-84 contó el Centro con una plantilla estable que, en su gran mayoría, ha permanecido durante más de 25 años en el centro.
         En el curso 1981-82,  coincidiendo con la celebración del centenario del nacimiento de Pablo Gargallo, el Claustro de profesores, concretamente en la sesión del 27 de marzo de 1982, a propuesta del entonces “Seminario” de Dibujo” acordó solicitar al Ministerio de Educación y Ciencia la denominación “PABLO GARGALLO” para el Instituto Nacional de Bachillerato Mixto nº 9.
          Por último,  el B.O.E. del 1 de octubre de 1982 publicaba la Orden del 16 de agosto de ese mismo año  por la que se concedía al Instituto de Bachillerato, mixto nº 9, barrio San José, la denominación de “PABLO GARGALLO”.
         Fue el 29 de marzo de 1983 cuando recibió oficialmente el nombre de “Pablo Gargallo” en un acto solemne de homenaje al escultor y al que asistió su hija Pierrette Gargallo de Anguera.
Quisiera repetir en este momento algunas de las palabras que la hija de Pablo Gargallo dirigía el 3 de marzo de 1983 al entonces director del centro, D. Antonio Mesquida, en contestación a la carta que éste le había enviado para comunicarle la decisión que había tomado el Claustro en honor de su padre. Entre otras cosas decía:
“Es para mí una gran satisfacción saber que un edificio de cultura como el que dirige Ud. lleva el nombre de Pablo Gargallo, nombre que se pronunciará varias veces al día a través de los niños y de los jóvenes. Es muy emocionante y siento verdaderamente que en su tiempo mi padre no pudo imaginar tal testimonio de consideración. Consciente de sus capacidades, pero muy humilde ante el resultado logrado de sus búsquedas, se extrañaría y, quizás se asustaría de tal reconocimiento. Pero, ¡qué apoyo y estímulo le habría procurado”
         35 años de vida del centro, compartidos la mayoría de ellos, por muchos de los que estamos aquí en estos momentos,  traen a nuestra mente multitud de recuerdos de momentos vividos y de personas con las que hemos compartido nuestra labor educativa. Cuando estaba preparando estas líneas y he vuelto a ver fotografías de aquellos primeros años del Instituto, me ha venido a la mente aquella expresión de Cicerón en la primera Catilinaria “O tempora, o mores!”. Es decir, ¡qué tiempos aquellos”. ¡Qué jóvenes éramos!
         Durante estos 35 años han pasado por el Centro 767 profesores hasta el día de hoy. Algunos de ellos ya conocían el centro, porque habían sido alumnos antes, como nuestros compañeros actuales Carmina García y Javier Martínez. De todos ellos quiero tener un recuerdo ahora y expresarles  el agradecimiento y el reconocimiento del Centro a la labor que cada uno de ellos en su momento ha realizado y seguimos realizando. Pero sobre todo, permitidme recordar y nombrar a aquellos compañeros que nos dejaron, casi todos todavía jóvenes, y estando en su plenitud docente. Sirva este acto, pues, como recuerdo y homenaje a Pascual Narvión, Carmen Santos, María Marco, José Luis Azofra, Antonio Faus, Mª Josefa Mantecón, Lucas Gimeno, Emilio de Arce, Angel Gil, Juan José Padrós, Juan Calvo, Mª José Nerín, Enrique Burbano y Águeda Martínez.
         A pesar del número de profesores que he citado antes,  creo que uno de los rasgos distintivos de nuestro instituto ha sido la estabilidad de la plantilla. Ha habido Departamentos que han contado con los mismos componentes durante casi 30 años. Es el caso del Departamento de Matemáticas, por ejemplo.  Pero el paso del tiempo ha hecho que desde hace 5 ó 6 años cada final de curso se jubilen 6 u 8 compañeros. Por lo cual se ha producido un cambio generacional en el profesorado. Sólo en uno de los entonces Seminarios didácticos de aquellos primeros años, permanece todavía uno de sus miembros: en el de Latín, precisamente,.
Esa estabilidad a la que acabo de referirme puede verse también en todos los otros  estamentos del Centro, como Secretaría, Conserjería…Llevamos años y años viendo las mismas caras.
Es, sin duda,  en la parcela del alumnado donde la evolución ha sido más notoria, y, ¿por qué no decirlo?, no tan positiva,  como ocurre en los demás centros. El Instituto tuvo un incremento de alumnado importantísimo, sobre todo, durante las décadas de los 80 y 90. Baste con un dato significativo: de los 724 alumnos del primer año del instituto se pasó a los 1046 del curso 1982-83. Es justo reconocer que fueron dos décadas en las que el Instituto gozó de un prestigio merecido y reconocido en la ciudad. También aquí me viene a la mente la citada expresión de Cicerón O tempora, o mores!  Pero no es momento de lamentaciones. Nos reconfortan los muy buenos alumnos, muchos, que han pasado y pasan por nuestras aulas y que, tras carreras brillantes, ocupan puestos de prestigio en el mundo laboral, social  y universitario. Son muchos los premios y reconocimientos que han conseguido nuestros alumnos en estos años. Y siguen consiguiendo. Baste repasar la prensa y comunicaciones de estos últimos 10 días. Son estos reconocimientos los que tienen que seguir alimentando nuestro trabajo, y, estoy seguro, que seguirán en los años venideros.
Diez son los directores, algunos de los cuales están esta tarde con nosotros,  que durante estos 35 años han estado al frente del Instituto.
·        Santiago Rodríguez Vallejo, que tuvo el honor y la responsabilidad de poner en marcha el Centro y que permaneció en el cargo dos cursos.
·        Antonio Mesquida estuvo en la dirección desde 1981 hasta 1985 y, bajo su dirección y ya con una plantilla estable, se pusieron las bases de lo que después ha sido el instituto.
Ayer, al recibir el programa los alumnos y ver la mesa presidencial que en él figuran, veían un vacío en la dirección que les llamó la atención, pues pasaba de1985 a 1993 sin citar a ninguno. Pero, sí que tuvimos directores, sí,  y a todos ellos quiero recordar ahora.
·        A Antonio Mesquida le siguieron Fernando Blanco (dos cursos) y Carmen Santos y Mª Luisa Domínguez, que estuvieron un curso cada una.
·        De 1989 hasta 1993 fue nuestro queridísimo Emilio de Arce quien dirigió el centro.
·        José Luis Cabria y Mª Teresa Arnal lo hicieron en los dos cursos siguientes.
·        Desde 1995 hasta 2011  -sólo 16 años- fue Angel Puyuelo nuestro director, a quien le tocó poner en marcha la LOGSE.
·        Por último, es Santiago Miguel el que en estos momentos ostenta la dirección de nuestro querido “Pablo Gargallo”(qué curioso, Santiago, el primero y Santiago el último, por ahora)
A todos ellos les queremos agradecer la dedicación y el cariño que demostraron al Centro en su momento. ¡Gracias a todos!
         A lo largo de este acto tendremos pequeñas interpretaciones musicales a cargo de alumnos del centro, dirigidos por nuestra compañera  y profesora de Música, Manoli Velázquez, y que servirán para enlazar las distintas intervenciones.
         En primer lugar va a ser Arturo Ansón, quien glose la figura de Pablo Gargallo. A Arturo lo conocemos la mayoría desde hace muchos años y de él sólo quiero destacar su cariño a nuestro instituto y su disposición incondicional, siempre que lo hemos requerido. Profesor del Departamento de Sociales y especialista en Historia del Arte fue profesor del Pablo Gargallo desde 1982 hasta 2005 en que se trasladó al Instituto Goya. Pero, a pesar de todo, lo seguimos considerando como un profesor más de nuestro instituto, y me consta que él también lo siente así.
         La implicación del Instituto en el barrio y su colaboración con las entidades vecinales ha sido también una marca distintiva del Instituto a lo largo de estos 35 años, e, incluso, antes. Pues no debemos olvidar la importancia que en su momento tuvo la Asociación de Vecinos para que este centro se creara. Una de las personas más representativas de esos primeros momentos y, también, después, y muy ligado siempre a nuestro instituto está también esta tarde con nosotros, D. Ricardo Berdié.
         Ricardo Berdié es licenciado en Hispánicas e Historia. Ejerció 15 años como profesor y de 1976 a 1987 fue presidente de la Asociación de Vecinos de San José. Asimismo fue Presidente de la Federación de Barrios a principios de los años 80. Ha sido concejal del Ayuntamiento de Zaragoza y Diputado  en las Cortes de Aragón. Es escritor y tiene el premio de novela “Ciudad de Barbastro”.
         Ricardio Berdié va a centrar precisamente su intervención en la influencia del I.E.S. “Pablo Gargallo” en nuestro barrio de San José.
         Escuchemos ya la primera intervención musical a cargo de Carmen Dieste y Manoli Velázquez. Nos interpretan “Minueto” de Beethoven.


FINAL
         Para finalizar, quisiera agradecer en nombre de toda la comunidad educativa del Instituto , vuestra presencia en este acto…Y quisiera finalizar con las palabras que aparecían en la contraportada de la invitación al acto en que se impuso el nombre actual al instituto en el año 83, y que creo que pueden representar el ideario de lo que ha sido el instituto hasta ahora y que  deberá  seguir siendo en el futuro:
         “En Pablo Gargallo la forma es importante en tanto que fue capaz de crearla, abrirla y transformarla. Si el dedicarle este centro nos sirviera para tomar su ejemplo, transformando todos los días la forma de nuestro trabajo, sin darlo jamás por consagrado, habríamos conseguido asimilar su capacidad creadora, y su espíritu rebelde nos acompañaría en nuestra tarea”
         Muchas gracias a todos y quedamos emplazados para la celebración del 50 aniversario. ¡Buenas tardes!

         

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